EL ROL DE UNA MUJER DE LEYES EN EL PERÚ
Hoy en día las leyes tienen el mismo valor para el género
masculino como el femenino. Por lo tanto, las mujeres a lo largo de la historia
han tenido presencia en el mundo de la abogacía, mujeres las cuales eligieron
recorrer un camino difícil, lleno de caos, pero donde dejaron presente su valor
como persona y mujer.
En este sentido, partiremos con la historia de Trinidad
María Enríquez, considerada la primera mujer bachiller en jurisprudencia en el
Perú y toda América Latina (1878), quien a pesar de su gran trayectoria no consiguió
ser reconocida con el título de abogada por restricciones de la época. Al mismo
tiempo, se ha reconocido a Miguelina Aurora Acosta Cárdenas como la primera
abogada sanmarquina (1920) y a Matilde Pérez Palacio como primera abogada
preparada en la Universidad Católica del Perú (1941). Estas grandes mujeres han
rebasado a muchas generaciones de abogadas que han sido y son participes en el
mundo del Derecho, y que como ellas están haciendo crecer el campo de acción a
otras modalidades en el ejercicio de la profesión legal, así como en nuevos
espacios académicos.
Llevando a cabo una profunda investigación la cual nos condujo
a indagar el admirable trabajo de un grupo de mujeres de leyes, que desde el
sector público y privado ayudaron con su opinión a que el Perú apruebe la asamblea
para la Eliminación de toda forma de discriminación contra la mujer – CEDAW.
Mujeres que de forma personal o en comunidad, desde sus lugares de responsabilidad
pública o desde su militancia social se encargaron de reprender al Derecho y se
preocuparon porque la “igualdad de oportunidades” no sea sólo “declaraciones
líricas”, planteando justamente la “re-elaboración del Derecho”.
Situándonos al inicio de los 80, el aporte de estas
abogadas en el proceso para la aprobación de la CEDAW. No obstante, una segunda
instancia de consideración está vinculada con los ciclos de la vida pública y
las oportunidades de repercusión para la variación del Derecho, en el entorno
interno y externo del Estado.
De este modo, muchas abogadas senior de los 80
pertenecían al equipo que luchaba por el voto de la mujer, décadas pasadas. Mujeres
que eran parte de una comunidad organizada en comités jurídicos producían incidencia
en las reformas de la época (Ej.: Código Civil de 1984). Al mismo tiempo, un grupo de abogadas más jóvenes
a parte de estos esfuerzos, salían valientes a la calle a buscar nuevos
derechos.
En este nuevo capítulo, la nueva generación de abogadas
la que se quedó con el legado de la CEDAW. Abogadas que posteriormente también
transitarían por esfuerzos colectivos para el cambio en diversas reformas
constitucionales y legales, conquistando al mismo tiempo cargos públicos, buscando
siempre contribuir en la transformación del Derecho.
Tomando el rumbo la nueva generación de abogadas, con nuevo panorama en lo individual y en lo colectivo, pasando por nuevos desafíos en el mundo de la internet y la big data, pero del mismo modo luchando y creciendo desde los espacios universitarios para seguir esta transformación. En las aulas, en las plazas, en las instituciones, en la web, su rol en el mundo legal continúa rompiendo barreras.
Benedet, M. (2021, mayo 25). Abogadas famosas: inspírate y crece profesionalmente. Lemontech. https://blog.lemontech.com/abogadas-famosas/
Huaita Alegre, M., & Cornejo Castellano, G. (2019). La ratificación de la CEDAW como hito en la lucha por los derechos de las mujeres en el Perú. Ius et veritas, 59, 72–83. https://doi.org/10.18800/iusetveritas.201902.004

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