martes, 22 de noviembre de 2022

¿Brujas o mujeres sabias?

 En la antigua europa se les consideraba brujas a las mujeres con dones especiales como interpretar sueños, ayudar a dar a partos o que hacían curaciones a base de hierbas naturales, lamentablemente por los prejuicios religiosos y sociales, las “brujas” fueron perseguidas y asesinadas. Eran mujeres sabias, hasta que la iglesia católica las quiso eliminar porque no querían adoptar la vida de una mujer normal. Si bien la magia puede ser utilizada de diferentes maneras, se conoce que en su mayoría de estas, solo practicaban curaciones y eran encargadas de guías a poblaciones enteras para protegerse contra las energías negativas. Junto a esta información, muchos estudiantes de la magia informan que todas las mujeres tenemos algún don de “bruja” que podemos desarrollar desde pequeñas, puede empezar como pequeños intereses de preocuparnos por curar a los demás desde lo natural y cómo percibimos y respetamos la naturaleza. Desde nuestro punto de vista personal, la religión cometió errores garrafales al matar mujeres sin saber si ellas usaban sus dones para lo negativo, pero hoy en día a estas mujeres que utilizan sus conocimientos para lo positivo, se les conoce como “chamanas” o “curanderas”. En el sur de Lima, en Ica; hay un distrito pequeño llamada Brujas, donde relatan cómo empezamos a llegar familias de brujos durante la llegada de los españoles, es muy fácil encontrarlas, especialmente en la sierra y selva de los países latinos.  Tenemos mucho respeto por ellas, ya que sacrifican parte de su tiempo en aprender sus técnicas de curaciones a través de la naturaleza. 



jueves, 17 de noviembre de 2022

lunes, 14 de noviembre de 2022

LA MUJER EN EL INCANATO


La sociedad incaica fue especialmente caracterizada por la manera en la que llegaban a desarrollar los roles ciudadanos. La mujer, componente activo de ese mundo, no podía estar ausente de todo este sistema. Se pueden diferenciar dos tipos de mujeres en el Imperio Inca, la mujer hogareña dedicada a los hijos y a la agricultura y la mujer fuerte, guerrera y dominante.

En el Imperio Inca, las mujeres del pueblo se dedicaron activamente a las labores agrícolas. Las investigaciones señalan que más de la mitad de las tareas familiares en el campo estaban dirigidas por las campesinas. Estas incluían la siembra, cultivo, cosecha, selección y conservación de las semillas; además, se encargaban del cuidado de los animales. Estas actividades eran consideradas eminentemente femeninas y nadie podía transgredir esas costumbres.

Además de ello, se desempeñaban en las labores del hogar, cuidar a sus hijos, tejer las vestimentas de la familia, ayudar en el campo, preparar la chicha.

Estas féminas tomaban parte activa en las labores agrícolas, Guamán Poma (1936) ilustra las faenas campesinas de los meses de junio y agosto y muestra a los hombres roturando la tierra y a las mujeres agachadas rompiendo terrones o bien depositando las semillas o los tubérculos en la tierra, tarea considerada como puramente femenina por ser la tierra del mismo género.  Las mujeres mayores son las encargadas de enseñar a las jóvenes cómo se selecciona las semillas y todo el procedimiento de su mejor conservación.

Si una mujer estaba embarazada efectuaba una serie de rituales para esperar la buena marcha del embarazo, invocaba a los dioses y multiplicaba sus ofrendas. Su trabajo laboral no variaba durante este período y al tercer día después del parto la madre se incorporaba a sus labores.

Por otro lado, se creía que la función principal de las mujeres de la nobleza era cuidar a sus hijos, tejer, hilar y preocuparse de su aspecto personal.  No obstante, “la mujer principal” del Inca, la Coya, tenía un gran prestigio entre las mujeres de la elite cuzqueña, participaba en los rituales, ella dirigía el Cuzco en ausencia del Inca, pero como todas las otras mujeres, ella también vivía en un estado de inferioridad muy marcada frente al Inca.

Numerosas son las referencias en los documentos de archivos sobre la existencia de mujeres jefas de sus señoríos que ejercían directamente el poder. El hecho indica que el privilegio del mando y de la autoridad no fue exclusivo del varón. En varias regiones hallamos mujeres que gobernaban sus señoríos, costumbre que se mantuvo hasta el inicio de la República, con la diferencia de que durante el virreinato el mando efectivo lo desempeñaba el marido.

De esta forma, podemos apreciar cómo se desenvolvía abiertamente el rol femenino junto con todas aquellas actividades que estaban exclusivamente ligadas a la población femenina dentro de la sociedad incaica.

Referencia:

Rostworowski, M. (1995). LA MUJER EN EL PERÚ PREHISPANICO. https://repositorio.iep.org.pe/bitstream/handle/IEP/803/Rostworowski_Mujer-epoca-prehispanica.pdf?sequence=2&isAllowed=y

sábado, 29 de octubre de 2022

 

¿Alguna vez te has preguntado cómo sería la vida con una generación de mujeres que no quieren ser madres?

Sabemos que la mujer es símbolo de vida ya que es el único género que es capaz de traer un nuevo ser vivo que brota desde ella misma. Sin embargo, en la nueva generación este constructo está terminando. ¿Cuál es el motivo? Se ha dejado de romantizar la maternidad, las mujeres empiezan a ver más allá de lo que la sociedad espera. Hoy en día. la mayoría de población femenina tiene otras prioridades en las que la maternidad no encabeza la lista, muchas de ellas prefieren desarrollar su carrera en otros niveles, algunas prefieren no cambiar su vida independiente y solo preocuparse de ellas mismas, hay otras mujeres que no quieren tener hijos por un tema de preocupación ambiental y la sobrepoblación, mientras más población hay, la contaminación es mayor. Entre otras razones y no menos importante, están los traumas que arrastran desde niñas, que hicieron experimentar en ellas un rechazo a la maternidad. Inconscientemente, lo que la sociedad espera se resume en un trabajo estable y una familia común, y esta presión social también suele generar una contradicción entre las mujeres que no desean la maternidad. Aquí radica también los movimientos feministas, que interiorizan la idea de no tener hijos porque consideran que es una esclavización para las mujeres, tal vez es un punto de vista muy radical, pero muchas se sienten identificadas con ello. 


¿Bueno o malo?  

Consideramos que alzar la voz por nuestros deseos es un acto de valentía, muchas personas relacionan el egoísmo por parte de las mujeres que no desean la maternidad, pero nosotras creemos que cada persona es libre de hacer lo que quiera con sus cuerpos y ser mamá no debería limitarnos a cumplir con nuestros propósitos. Destruir el papel tradicional de ser una madre es importante, ya que deja de enfocar solo a la mujer como el rol principal de las tareas de la casa y con el hijo. El éxito es relativo, muchos encuentran la maternidad y una familia como el éxito de sus vidas, como otras mujeres consideran que éxito es ejercer sus carreras y dedicarse al mundo laboral. Cada una de nosotras es líder de lo que quiera y considere felicidad, y la sociedad debe replantearse esos paradigmas y dar por hecho que, por ser mujeres, tenemos que ser mamás. Hay más que eso en nuestros mundos y merecemos sentirnos libres de expresar sin un prejuicio a ello.


Nicole Mato


Bibliografia: 

Mujeres NoMo: una generación que no quiere ser mamá. (2019, junio 19). Red WIM; La Red de Mujeres Latinoamericanas y del Caribe en Gestión de Organizaciones. https://www.wim-network.org/mujeres-nomo-una-generacion-que-no-quiere-ser-mama/




“LA MATERNIDAD, NO ES SINÓNIMO DE FEMINIDAD"


Durante las últimas tres décadas la teoría feminista ha cuestionado los paradigmas en que se fundaban las identidades de género: la heterosexualidad obligatoria, la identificación de lo masculino con entendimiento razón y de lo femenino con sentimientos y maternidad. Ello ha contribuido a comprender mejor la fluidez de las llamadas categorías de género y a desmantelar los presupuestos del contrato social falocéntrico. Asimismo, ha puesto en evidencia que muchas de las nociones sobre lo femenino que se representan como naturales o universales corresponden a arreglos sociales y culturales que pueden ser transformados para lograr una mayor equidad.  Una de las ideas más profundamente arraigadas en la mitología occidental es que el núcleo de la diferencia entre mujeres y hombres reside en el hecho de que la primera es la encargada de la reproducción la crianza y la mayor parte de la primera socialización de los pequeños. A la maternidad se le ha atribuido el origen de las características psicológicas más estables en la mujer, de la división sexual del trabajo, y, finalmente de la desigualdad entre los géneros que, para muchos teóricos y teóricas es resultado de la necesidad de controlar la capacidad reproductiva de las mujeres y de protegerlas durante la gestación y la crianza.

 El concepto de maternidad a lo largo de la historia, aparece como un conjunto de creencias y significados en permanente evolución, influidos por factores culturales y sociales, que han ido apoyándose en ideas en torno a la mujer, a la procreación y a la crianza ” (Molina, 2006); en nuestra cultura la maternidad aparece como una elección, que muchas veces es tomada libremente por la mujer, sin embargo esta decisión se ve mediada por diferentes situaciones que la llevan a desarrollarse en esta etapa. Actualmente no se les exige de forma explícita ser madre; hace algunos años ellas estaban dispuestas en su totalidad a la educación de los hijos y al cuidado del hogar, pues como muy bien lo expresa un dicho popular la que más o menos a los 30 años no estuviera encaminada a esta situación se “quedaba para vestir santos” , es decir, para tomar los hábitos; esas eran las dos opciones que tenía la mujer, Fernández (1982) sustenta que “la maternidad es la función de la mujer y a través de ella  la mujer alcanza su realización y su adultez. Desde esta perspectiva la maternidad da sentido a la feminidad”; sin embargo, hoy en día la mujer aparte de tener la posibilidad de elegir ser o no madre, también puede ser profesional y si lo desea desempeñarse en ambos roles.

Es preciso aclarar un aspecto que en este punto toma relevancia y es que maternidad no es igual a ser madre; Fernández (1982) afirma que: “es importante que se diferencia desde el inicio reproducción de maternidad. La reproducción está referida al orden de la especie; la maternidad entra en el orden de la cultura. Si bien esta delimitación es bastante relativa, ya que la especie humana inscribe todos sus actos como hechos culturales, habrá que pensar la maternidad como una función social que como un fenómeno natural inherente a las mujeres y adscripto a su sexo biológico”. La maternidad y la feminidad son fenómenos que como se ha mencionado anteriormente le pertenecen a la mujer, sin embargo, esto no sugiere que por el hecho de nacer mujeres estas dos condiciones estén presentes; por el La maternidad y la feminidad son fenómenos que como se ha mencionado anteriormente le pertenecen a la mujer, sin embargo, esto no sugiere que por el hecho de nacer mujeres estas dos condiciones estén presentes; por el contrario cada mujer decidirá vivir-se cómo mujer-madre o como mujer-femenina o como ninguna. 

LAS MUJERES DE ASIA, MENOS ABIERTAS A TENER HIJOS FUERA DEL MATRIMONIO QUE LAS EUROPEAS


Una encuesta internacional de la Fundación Nippon sobre la opinión de las mujeres en torno a distintos temas revela que las mujeres de Asia Oriental suelen ver como algo negativo tener hijos fuera del matrimonio, mientras que una mayoría de mujeres en varios países del norte de Europa aceptan la maternidad sin el enlace nupcial.

Muchas naciones industrializadas se están enfrentando a las presiones del declive demográfico derivadas de un conjunto de problemas sociales y económicos. La Fundación Nippon condujo recientemente un estudio en el que se compararon las actitudes de las mujeres de entre 18 y 69 años en ocho países en torno al descenso de la natalidad. En la encuesta se preguntó a 500 mujeres en China, Dinamarca, Francia, Italia, Japón, Corea del Sur, Suecia y los Estados Unidos sobre una serie de cuestiones que revelan las diferentes visiones que existen en estos países respecto a tener hijos y el matrimonio.

A la pregunta de si sentían que era más fácil dar a luz y criar a un hijo en su país, las mujeres de Italia, Japón y Corea del Sur, donde se está reduciendo la tasa de natalidad, respondieron negativamente de forma abrumadora. En primer lugar se situaron las surcoreanas: más del 80 % de las mujeres que respondieron consideraron su país como desfavorable para tener y criar hijos. Más del 70 % de las italianas y las japonesas compartieron esa misma opinión sobre sus países. Las opiniones en China, donde recientemente se eliminó la política del hijo único, también fue negativa.

En comparación, alrededor del 80 % de las mujeres que respondieron en Dinamarca y Suecia, países que cuentan con robustas políticas sociales, consideraron sus países como buenos lugares para tener y criar hijos, con solo alrededor del 10 % de las mujeres de esos países manifestando una visión negativa. Las respuestas en los Estados Unidos, que cuenta con una amplia población inmigrante, y Francia, donde la popularidad de la convivencia de larga duración sin matrimonio está creciendo, fueron también en gran medida positivas.


Al ser preguntadas sobre sus ideas generales respecto a tener hijos fuera del matrimonio, alrededor del 60 % de las mujeres que respondieron en China, Japón y Corea del Sur manifestaron una opinión negativa en comparación con el abrumador porcentaje de opiniones positivas, por encima del 80 %, entre las mujeres de Dinamarca, Francia, Italia y Suecia. Las participantes de los Estados Unidos fueron las más divididas, aunque un poco más de la mitad expresaron una actitud abierta al respecto.


Cita:

Las mujeres de Asia, menos abiertas a tener hijos fuera del matrimonio que las europeas. (2021, abril 27). nippon.com. https://www.nippon.com/es/japan-data/h00969/

viernes, 28 de octubre de 2022

"LAS MUJERES QUE NO QUIEREN SER MADRES"


Perís, I. García, L. (director). (2020) Las mujeres que no quieren ser madres [Película; video online]. Deutsche Welle.


 

¿Brujas o mujeres sabias?

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